Mantenimiento de coches gasolina: 7 claves indispensables

Los coches gasolina requieren de un mantenimiento distinto a los diésel

A parte de las obvias diferencias entre un coche diésel y uno gasolina, existen otros pequeños detalles que quizás no hayas tenido en consideración a la hora de comprarte un coche. Y es que, que la gasolina sea más cara, o que un coche gasolina te salga más barato, no deben ser las únicas excusas que te lleven a elegir entre un coche y otro. El mantenimiento de estos coches, la diferencia en las revisiones o la ITV también deben afectar en tu decisión final.

Muchos afirman que los motores gasolina son más fiables, pero lo cierto es que no se trata de una verdad absoluta. Como en el fútbol o los colores, cada uno tiene su opinión y sus preferencias, lo que hace muy complicado determinar si es mejor el diésel o la gasolina.

Para que puedas hacerte una idea de cuáles son las ventajas, y sobre todo, conozcas mejor los requerimientos de mantenimiento de los coches gasolina, vamos a hacer un repaso por cada una de las peculiaridades de los motores gasolina. Así sabrás que estás eligiendo con conocimiento de causa.

Claves mantenimiento gasolina

Cambio filtro combustible en coches gasolina

Por mucha diferencia que haya entre diésel y gasolina, ambos dos tienen que pasar una revisión cada cierto tiempo o kilómetros. En ella se sustituyen el aceite y los filtros pero, mientras que el filtro de combustible en los diésel es muy importante, en los motores gasolina pasa a un segundo plano.

¿Por qué sucede esto? Pues bien, los inyectores en un motor diésel son una parte vital y muy cara de reparar en caso de avería. Así, si te niegas a cambiar el filtro del combustible, puedes insertar impurezas en el sistema de inyección. Con esta buena práctica puedes alargar la vida útil de tu vehículo, además de ahorrarte mucho dinero y quebraderos de cabeza.

Mantenimiento de las bujías en un motor gasolina

Esta es otra de las peculiaridades de los coches gasolina, y es que requieren de bujías para encender el motor, mientras que en los diésel hablamos de bujías de calentamiento. Si en un coche gasolina las bujías están dañadas, implica que le vehículo no funcione. Además hay que cambiar todo el juego, lo que incrementa el precio de reparación.

En los motores gasolina hay que comprobar el espesor de los electrodos de las bujías para asegurarse el correcto funcionamiento de estas. Si tienes un coche gasolina, es imprescindible que cada cierto tiempo eches un vistazo al aspecto que tengan. Si ves que hay depósitos de aceite en las bujías, o de carbón puedes tener un problema.

Las correas de distribución en coches gasolina

Cambiar la correa de distribución de un coche es una de las reposiciones más caras a las que puedes enfrentarte y además se trata de una gestión obligatoria que hay que hacer para todo tipo de vehículos. Si vas a comprar un coche nuevo, te recomendamos echar un vistazo a coches con cadena de distribución, que no hace falta cambiarla ni para los diésel ni para los gasolina.

En cuanto a la diferencia entre diésel y gasolina, los primeros han ido aumentando los kilómetros con los que hace falta revisar la correa de distribución. Así, aunque inicialmente recomendaban hacerlo cada 100.000 kilómetros aproximadamente, ahora no tienes que reponerla hasta que hayas circulado unos 200.000 kilómetros o más.

Por su parte, en los coches gasolina hay que cambiar la correa de distribución cada 150.000 kilómetros aproximadamente. Por eso, si vas a usar el coche con bastante asiduidad, un coche gasolina puede suponer un mayor gasto de combustible y de este tipo de acciones de mantenimiento.

El mantenimiento de los sistemas de anticontaminación

Los coches diésel utilizan los filtros de partículas como sistema de anticontaminación, los cuales tienden a dar muchos más problemas además de ser mucho más caro. Así, para este caso en concreto, resulta mucho más rentable comprar un coche gasolina. Además, la mayoría de los coches diésel requieren añadir una serie de aditivos cada cierto tiempo para asegurar la limpieza de residuos y esto, como es lógico, también conlleva un desembolso económico.

Embrague en motores gasolina

Los coches gasolina, por norma general, tienen un embrague más problemático que los coches con combustible diésel. El motivo es obvio, y es que si piensas en la conducción que haces con un motor gasolina, tiendes a fatigar más el pedal para poder cambiar de marcha. Es sabido por todos que las reparaciones y averías del embrague son de las más caras que puede tener un vehículo, por lo que un coche diésel, en estos casos y debido a estas variables, puede ser más barato.

Los frenos en un coche gasolina

Los motores gasolina son bastante más ligeros que los diésel, por lo que la acción de frenar conlleva una fuerza mayor y por tanto un desgaste de pastillas y discos de frenos es bastante superior. Estas piezas de coche son, al fin y al cabo, piezas que hay que cambiar tarde o temprano, pero es cierto que en los coches diésel suele ser en periodos más cortos de tiempo.

Diferencia de precio entre ITV de diésel y gasolina

En los coches diésel pasar la ITV es más caro que en los gasolina. Además, el precio de la ITV de los coches gasolina dependerá de si el motor cataliza o no. La diferencia de precio puede llegar a ser de hasta 18 euros, depende de la comunidad autónoma. Consulta en páginas de ofertas como Groupon si tienen descuentos para pasar la ITV, ya que en muchas ocasiones puede ahorrarte mucho dinero.

Tengas un coche diésel o gasolina, lo que es indispensable para pasar la ITV es tener una póliza en vigor. Si en tu situación, por lo que sea, no te compensa sacar un seguro anual, recuerda que siempre puedes optar por Seguroporsemanas para pasar la ITV sin complicaciones.

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Dpto Contenidos | 16:00 15/12/2016

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